Siente la sonoridad de los tambores...
...a ambos lados de la piel

José Gregorio Bolaño Martínez, nació en Planeta Rica, Córdoba, Colombia, 1977. Es profesional en Administración de Empresas. Actualmente cursa un Máster en Escritura Creativa, de la Universidad de Salamanca, España. Comenzó a escribir desde los 17 años, influenciado por la cultura caribeña, la relación con la naturaleza; los versos cantados por juglares vallenatos cargados de sentimientos, y atrapados en la musicalidad del paseo y la cumbia sabanera.

En su obra “Los tambores anhelan tu voz”, donde destaca el amor, ese infalible sentimiento que logra romper paradigmas y  estereotipos, describe esta colección de poemas de José Gregorio Bolaño, donde sus emociones comunican de manera clara y afable la conexión entre lo interior y lo exterior de su ser, y cómo la magia de la naturaleza, interviene, y logra evocar en cada verso, a través de pinceladas, sus elementos y su sonoridad.  Una excelente comunión entre el deseo, la música y la verdad. 



Entrevista al autor

 


En sus raíces está impresa la hermosa cultura del vallenato colombiano, y su pueblo natal Planeta Rica rinde homenaje a sus juglares vallenatos. ¿De qué manera intervienen las letras de esas composiciones cargadas de sentimientos al momento de escribir sus poemas? 

Las letras de esas canciones son poemas que han trascendido al tiempo, porque hablan de amor, no solo el amor a las mujeres, también, a la vida, a la naturaleza y a un ser superior.



La cultura caribeña colombiana es rica por sus costumbres, permeadas por la tradición española mezclada con las raíces de las culturas africanas, sin duda alguna un mundo lleno de historia y color. ¿Dentro de ese abanico de posibilidades culturales, influyó alguno específicamente en su inspiración? 

Todas influyen en los poemas, pero sin duda alguna, la cultura africana marca de manera fuerte la inspiración, y se ve reflejado en los poemas. Y, además, hay ecos de poetas latinoamericanos y europeos, especialmente españoles, en mi libro.



La naturaleza también es sinónimo de inspiración, y sus poemas reflejan la belleza exuberante de la geografía colombiana. ¿Cuáles son esas pinceladas cargadas de magia que le dan el  toque de armonía a sus versos? 

La diversidad que provoca la extensa geografía colombiana, donde están todos los pisos térmicos: desde el intenso calor, mares, desiertos, páramos, llanuras y cumbres cubiertas de hielo. Colombia es multicultural, diversa y apasionada.


Los tambores… instrumento membranófono de percusión de origen africano utilizado en la música tradicional del caribe colombiano, en donde la cumbia se hace presente, forma parte del título de su obra. ¿Por qué los tambores anhelan tu voz? 

Porque, antes de los tambores, ya existía la vos, la piel y los sentidos. Una vez apareció el instrumento, anhelaba sentir la vibración que los sentidos ya conocían.



Entonces, ¿podemos decir que sus poemas despertarán sensaciones a ambos lados de la piel… de quien lee y de quien escribe? 

Por supuesto, si un poema no me eriza la piel, cuando lo escribo y lo escucho, lo descarto, porque no despertará emociones en otra persona.


A pesar que con todo este conjunto de elementos que inspiran a que con la pluma y el papel se refleje la imaginación de los poetas, el amor sigue siendo el motor principal que conquista la cima de su creatividad. ¿Realmente ese sentimiento logra romper paradigmas y estereotipos?  

El amor siempre romperá estereotipos y paradigmas, porque el amor es pasión, y todo lo que se haga con pasión llegará a la cumbre.