El índice de tu existencia
Así es la nueva obra que te animamos a degustar en diciembre

José Alberto Montes Otero, nació en México, 1968. Al término de su licenciatura, emprendió su propia empresa, donde trabajó durante 13 años ejerciendo su profesión en la publicidad exterior, en esos años amplió sus conocimientos en el área de arquitectura e ingeniería, al igual que dirección de empresas. Esta empresa evolucionó al diseño y fabricación de muebles de madera maximizando el aprovechamiento de espacios, ampliando aún más sus conocimientos en el área de diseño industrial, diseño de interiores, paisajismo, tecnología y manipulación de materiales. En una crisis, a sus 47 años, sintió que algo no estaba haciendo bien; la sensación de remar contra corriente, la decepción de generar fuentes de trabajo que no son aprovechadas por la falta de compromiso, el cómo afectan las drogas en los trabajadores, la ausencia de apoyos gubernamentales, le hicieron cuestionar su proyecto de vida profesional y familiar; sus metas seguían siendo inalcanzables.

En ese momento comenzó a tener muchas preguntas sin respuesta, información diseminada e inconsistente. Aquello que logró durante esos años, se fue desmoronando. Se dio cuenta que sus alcances era directamente proporcional a su conocimiento y se enfrentó a reconocer que su capacidad era limitada.  Su constante búsqueda por responder algunas interrogantes lo impulsó a aprender y a descubrir las consecuencias de su estado emocional, obligado a romper paradigmas y reestructurar su mente. Hoy, su percepción de la vida es completamente distinta, y ha plasmado su senda del conocimiento en este su ópera prima “El índice de tu existencia”, esperando que pueda ayudar a alguien a superar esos momentos de crisis. "La certeza recae en el saber no en el creer”. 


Entrevista al autor
 

Su constante búsqueda por responder algunas interrogantes lo ha impulsado a aprender y a descubrir las consecuencias de su estado emocional, obligado a romper paradigmas y reestructurar su mente. ¿Cómo fue esa etapa de transición antes de reconocer  que "La certeza recae en el saber no en el creer”? 

Más que ser una transición son parteaguas en tu vida, en mi experiencia fueron momentos en el que te encuentras apabullado y no saber qué decisión tomar, después de haber recorrido un sin número de alternativas o qué caminos tomar ante los obstáculos que se te presentan en tu vida para generar mejores resultados o, en esos casos que viví, el menos peor, porque vas de más a menos en lugar de ir de menos a más. En esos momentos son “obstáculos” más no “retos”, esto es un pequeño ejemplo del cambio de perspectiva para enfrentar la vida después del saber. Y podemos también cambiar la palabra “enfrentar” por  “vivir la experiencia”, si nos damos cuenta que la simple expresión natural para comunicarnos con los demás y lo más importante nuestra comunicación interna,  afecta directamente a lo que decretamos en nuestra vida. Y la principal pregunta de este ejemplo es ¿por qué voy de “más” a “menos” si llegué a “más”? Y la pregunta dentro de la pregunta ¿si yo considero ese “más” es “más”, quién me dice que no es “menos”? Lo cual se refleja en ese “más” una limitante ¿de quién es esa limitante?, la respuesta a esta pregunta definitivamente fue “YO”, me dolió reconocerlo, pero aun así con todo y dolor lo reconocí, fue la pauta para buscar nuevas preguntas como: ¿Qué tan cierto es que todo lo que sube tiene que bajar?, Si es así ¿cómo poder evitarlo? Etc., etc., y no hacerme preguntas como: ¿Qué especialidad debo aprender ahora? Como lo hice anteriormente.

Para usted, ¿por qué es tan importante saber lo que se distingue entre la filosofía y la metafísica?

No tan solo es importante, sino que es imperante saber identificar las corrientes de pensamiento justamente para saber en qué áreas nos estamos metiendo al momento de decidir mirar a nuestro interior, porque una vez ahí dentro no hay guías, ni señalamientos para evitar que nos desconectemos de nuestro mundo interno con nuestro mundo externo, al igual, evitar la confusión  entre la religión y teología. Con este conocimiento es mucho más fácil realizar esta práctica para ir adquiriendo conocimiento,  la confusión evita que las personas accedan a su interior, les ocasiona más problemas de los que pueden lidiar y deciden regir su vida únicamente a través de su mundo externo.

El objetivo principal de su libro, es poder ayudar a las personas a estructurar el orden de todas y  cada una de las verdades. ¿Cuáles son las estrategias utilizadas por usted para mantener al lector con ese “gusanito”  de querer descubrir cada verdad?

No existen verdades, la verdad tan solo es una, lo que si existen son muchas percepciones de esa misma verdad y lo importante para cada uno de nosotros es identificar nuestra percepción, esto conlleva a descubrir nuestra divinidad y comprender que la percepción y la propia divinidad de nuestros semejantes tan solo amplían nuestra percepción al igual que nuestra divinidad.



Muchas personas al no encontrar respuestas, deciden sumergirse en algún tipo de creencia, otros terminan derrochando su vida sin dirección ni rumbo. ¿Desde qué perspectiva debemos ver la vida para así evitar desviarnos del camino correcto? 

Desde tu propia perspectiva, porque no tienes más, lo que debes comprender es que dentro de todas las capacidades que tienes, además de crear, tienes voluntad y la creación parte de la voluntad, y la voluntad se ejerce decidas lo que decidas.

Usted afirma que para poder entender nuestro propósito, mínimo debemos recorrer tres caminos que dan origen a la geometría básica. ¿Cuáles son esos caminos?

Es muy importante, primero, definir lo que es nuestro propósito, porque si pensamos que nuestro propósito es ser bombero, astronauta o ingeniero, estamos un poco desorientados, el propósito para todos y cada uno de los seres humanos es descubrir nuestra propia divinidad, y ¿qué es nuestra divinidad? El entender que estamos hechos a imagen y semejanza de Dios, ese entendimiento requiere de todo este conocimiento del que hemos venido hablando, una vez comprendido esto, entenderemos que la materia de la que estamos compuestos no existiría sin energía, y mucho menos sin vibración, esos son los tres caminos.

Por alguna razón se dice que todo es perfecto, que nada llega antes ni después sino en el momento justo para cada quién. ¿En algún momento de su vida se vio reflejado en esta frase? ¿Podría compartir su experiencia?

En mi experiencia comprendí que los momentos justos son mi presente, puesto que en mi presente construyo mi futuro y mi presente es consecuencia de lo que hice en mi presente pasado, tu conciencia dicta la llegada del deseo anhelado, todos y cada uno de los deseos manifestados tienen un proceso de gestación y depende de la construcción de tu conciencia, puesto que muchos deseos anhelados no logran manifestarse debido a que nunca estuviste preparado para recibirlo.