Cómo caracterizar los personajes de tu novela
¡Sácale provecho a las herramientas con las que podrás crear personajes inolvidables!

La trama y atmósfera de tu novela partirá desde la energía que puedan transmitir los personajes al lector, pues obviamente son los personajes quienes cuentan la historia y describen los hechos.

En este sentido, ya podemos presumir la importancia de crear personajes enérgicos que logren conectar con tu público y transmitir la esencia de tu historia; para tal fin, tendrás que evitar los personajes planos.

Los personajes planos no se visualizan en otro espacio que no sea el del mismo entorno de la novela, como consecuencia, no generan empatía ni transmiten sentimientos al lector. Entonces: ¿Qué debes hacer para evitar personajes planos en tu novela?

Para evitar este tipo de caracterización, lo primordial sería eliminar los adjetivos y las generalizaciones en los detalles. Por ejemplo: si se dice que Guadalupe es una mujer muy delgada y rubia; pues nos quedará la duda de, delgada con respecto a qué o quién y qué tan rubia podría ser.

En este caso hay que tomar en cuenta tres aspectos fundamentales en los rasgos de un individuo.

 

        Aspecto físico: son los detalles y características físicas, visuales y tangibles en una persona como: estatura, color de piel, forma del rostro y tipo de cabello, entre tantos.

       Aspecto social: se suele describir al personaje tomando en cuenta el tipo de trabajo, condición económica, ciudad donde vive o si pertenece a alguna asociación civil o deportiva.

     Aspecto psicológico: la personalidad tiene forma tomando en cuenta su carácter, temores, visión, forma de pensar y de reaccionar antes los percances.

Es importante que logres transmitir esto al lector durante el discurso de tu novela; sin embargo, la vitalidad de los personajes la irás desarrollando a través de la necesidad dramática que tengan tus protagonistas y el punto de vista.

Necesidad dramática: Serían las motivaciones, planes y visión de cada personaje y la manera en que estos puedan cambiar en los puntos de giros; siendo así, ¿cuál sería la motivación de tu personaje?

Punto de vista: en este caso proyectarás y definirás la transformación de tu personaje como consecuencias de los hechos ocurridos, tomarás en cuenta las diferentes ópticas con las que se pudieran plantear estos hechos.

Adicionalmente, te sugiero que entrevistes a tus personajes al estilo de un magazine de T.V., al que le preguntarás cosas básicas como nombre, apellido y nacionalidad; también dónde estudió, quiénes son o fueron sus padres, cuál es su comida y música favorita o por qué viste del modo en que lo hace.

Definiendo esto notarás que tus personajes cada vez tienen más forma y presencia, hasta el punto de parecer reales.

Sin embargo, solo te resta precisar el modo en que proyectarás esa imagen a tus lectores, porque es desde ahí donde fluirá el alma de tus personajes; para este fin te presentaré 6 métodos básicos con los cuales perfilarás con éxito a los actores de tu novela.


 

Métodos para la caracterización de personajes

 

 

1. Descrito por el narrador
 

Este método consiste en la descripción directa de los personajes realizada por el mismo autor. El uso de este método podría resultar exigente y delicado, pues se corre el riesgo de incurrir en extensas descripciones que podrían restar interés a otros elementos narrativos.

 

2. A través de otro personaje
 

Este estilo resulta muy atractivo, ya que la presentación del o los personajes es ejecutada a través de otro personaje que interactúa dentro de la misma obra y al mismo tiempo narra los acontecimientos de la historia.

 

3. Mostrando su apariencia
 

En este esquema, la descripción detallada del aspecto físico no es primordial porque descubres estas características por medio de la forma o de sus peculiaridades; por ejemplo: los pasos lentos y pesados, el agitado y sensual movimiento de su cabello. De alguna manera esos actos te ayudan a presumir características físicas que no están explícitas dentro del discurso narrativo.

 

 

4. Por medio de sus acciones
 

Aplicando este estilo definirás las características de tus personajes por sus actos y costumbres. En este sentido, serán sus actitudes y comportamientos los que describirán a tus actores; por ejemplo: una persona que fuma y come sus uñas, nos hace pensar en alguien muy ansioso e introvertido.

 

5. A través de su discurso
 

El discurso y la manera de expresarse serán las herramientas para describir a tus personajes, de este modo el lenguaje que emplees para los diálogos de un campesino aldeano serán diferentes al que uses para definir las cualidades de un distinguido abogado.

Sin embargo, el discurso no solo definiría las diferencias sociales entre los personajes, sino también las actitudes frente a un lugar determinado de ubicación; por ejemplo: si los protagonistas se encuentran en un mercado popular, la manera de comunicarse será diferente si por el contrario están en la sala de urgencias de un hospital.

 

6. El pensamiento como medio de expresión

A veces los diálogos internos suelen ser más agudos y críticos que el lenguaje externo. Pues eso creería uno, porque: ¿Cómo saber lo que pudiera estar pensando el otro?

Justo de eso se trata este tipo de perfil, en cavilar en lo más profundo de la psiquis de tus personajes y que el lector pueda visualizar las características más íntimas y profundas de tus actores a través de sus pensamientos.


El empleo de cualquiera de estas herramientas te brindará recursos ilimitados con los que podrás crear personajes inolvidables. Coméntanos con cuál de estos modelos te identificas y déjanos tus comentarios.

      

                  Redacción: Jean Carlos Hernández Origüen

https://linkedin.com/in/jean-carlos-hernandez-origuen

Diagramación: Elicia Amparo Ponce Castro
¿Por qué es importante que tu novela sea revisada por un profesional?
Las funciones de un corrector van mucho más allá